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Casas positivas - BCN Arquitecto Miguel Ángel Calvo

¿Qué son las casas positivas?

La creciente urgencia por reducir el consumo energético y mitigar el impacto del cambio climático ha impulsado no solo el uso de nuevos materiales y nuevas formas de construir, sino también la aparición de nuevos conceptos asociados a la arquitectura sostenible.

Uno de ellos es el de “casas positivas”, que lejos de referirse a una casa en la que impere el “buen rollo”, sirve para denominar una evolución en la forma de concebir las viviendas. Concretamente hace referencia a aquellas construcciones que no solo buscan optimizar la eficiencia energética y minimizar el uso de recursos, sino que pretenden generar más energía al año de la que consumen. En definitiva, se trata de crear viviendas que sean prácticamente autosuficientes.

¿Cómo? Pues eso es lo que queremos compartir hoy contigo explicándote las características de estas casas y en qué se diferencian de otro modelo con las que suelen confundirse a menudo, las llamadas passive houses.

¿Qué es una casa positiva?

Una casa positiva es una vivienda o un edificio residencial diseñado, construido y gestionado para que produzca un excedente de energía renovable más allá de la energía que consume para calefacción, refrigeración, electricidad, iluminación y otros servicios.

Este excedente anual puede ser exportado a la red eléctrica o utilizado para cargar vehículos eléctricos o alimentar sistemas comunitarios. El concepto se basa en una visión de “edificaciones como fábricas de energía limpia”, integradas en un enfoque de sostenibilidad territorial y eficiencia global.

Para conseguirlo no basta solo con instalar paneles solares o utilizar sistemas de climatización optimizados, sino también en practicar una eficiencia energética extrema: todo se diseña pensando en gastar la mínima energía posible por un lado, mientras que por otro se busca cómo autoproducir la necesaria para el día a día.

Características de las casas positivas

Las casas positivas se distinguen por una serie de características técnicas y de diseño que permiten alcanzar este balance energético positivo. Entre las principales se encuentran:

1.- Envolvente térmica de alto rendimiento: Muros, techos y suelos con elevadas resistencias térmicas (valores R altos) que reducen pérdidas y ganancias no deseadas de calor.

2.- Aislamientos avanzados y estanqueidad: Utilización de materiales aislantes de última generación y sellado riguroso de juntas y penetraciones para minimizar infiltraciones de aire no controlado.

3.- Orientación y diseño solar pasivo: Ubicación y geometría que maximizan la captación solar en invierno y minimizan el sobrecalentamiento en verano mediante sombreados, voladizos y sistemas de control solar.

4.- Sistemas de ventilación con recuperación de calor: Equipos que renuevan el aire interior extrayendo energía del aire expulsado para precalentar o preenfriar el aire entrante, reduciendo la demanda térmica.

5.- Instalaciones de energías renovables integradas: Paneles fotovoltaicos, microeólica, colectores solares térmicos o bombas de calor geotérmicas que generan energía propia con baja huella de carbono.

6.- Gestión inteligente de la energía: Sensores, controladores y sistemas domóticos que optimizan el consumo de los diferentes equipos y priorizan el uso de energía propia generada.

7.- Materiales y procesos constructivos sostenibles: Selección de materiales con baja energía incorporada y baja huella ambiental, además de prácticas de construcción que reducen residuos y emisiones.

    Diferencia entre una casa positiva y una passive house

    Aunque ambos conceptos comparten el objetivo de maximizar la eficiencia energética, no son equivalentes a pesar de que muchas personas piensan que se trata del mismo concepto.

    Es importante destacar que una passive house es un estándar de diseño certificado que está centrado en reducir al máximo la demanda energética de una construcción mediante diferentes medidas como puede ser una buena envolvente térmica o una ventilación controlada.

    Pero, mientras que una passive house busca no consumir energía o consumir muy poca, pero no producirla, la casa positiva es lo que persigue. Por eso, todas las casas positivas son casas pasivas, pero no a la inversa.

    Conclusión

    En esencia, la casa positiva es la genera más energía que la que consume. Su nombre seguro que te recuerda a un balance económico o a lo que diríamos al hacer una declaración de IRPF: sale a devolver gracias a esas particularidades en su construcción que le permiten consumir poca energía y a generar la que necesita de forma autosuficiente y renovable.

    Este tipo de viviendas positivas son hoy más necesarias que nunca, dando lugar a una tendencia que se impone por puro interés y capacidad de autogestión energética. De hecho, a mi estudio de arquitectura sostenible en Barcelona cada día llegan más personas interesadas por este tipo de construcciones más responsables y eficientes.

    Contacta con Miguel Ángel Calvo Arquitecto si quieres más información sobre este tema y te explicaremos cómo trabajamos para crear viviendas cada vez más sostenibles y respetuosas con el medioambiente.

    casas autosuficientes, casas pasivas

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