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Ducha de obra - BCN Miguel Ángel Calvo Arquitecto

Ducha de obra: una estilosa tendencia con muchas ventajas.

Durante mucho tiempo, los cuartos de baño han sido las estancias más ninguneadas de la casa. Concebidos como espacios meramente funcionales, tendrían que pasar muchos años para que comenzáramos a ver baños estéticamente más bonitos e inspiradores, además de más confortables y cómodos para el día a día.

A pesar de ello, seguían teniendo pocas alternativas: la pieza central siempre era una bañera o un plato de ducha. Además, su elección respondía, en muchas ocasiones, a una cuestión más espacial que otra cosa, aunque fuera posible cambiarla posteriormente.

Por suerte, las posibilidades actuales de diseño han ampliado el abanico y han surgido nuevos elementos constructivos. Es el caso de la ducha de obra, una solución todavía menos habitual que los platos prefabricados, pero que cada vez encuentra más adeptos por su capacidad para combinar funcionalidad, continuidad visual, estética y personalidad.

¿Qué es una ducha de obra?

Una ducha de obra es aquella que se construye directamente en el espacio del baño en lugar de instalar un plato de ducha prefabricado. El suelo del baño es el suelo de la propia ducha que se forma con la pendiente necesaria hacia el desagüe y, posteriormente, se reviste con el material elegido, como cerámica, gres porcelánico o piedra.

Esto permite diseñar la ducha prácticamente a medida y a ras del suelo, tanto en dimensiones como en geometría y acabados.

Eso sí, no se trata simplemente de prolongar el pavimento del baño hasta la zona de ducha: la correcta formación de pendientes, la evacuación del agua y, especialmente, la impermeabilización son aspectos esenciales para evitar filtraciones y problemas posteriores. Los revestimientos cerámicos, por sí solos, no constituyen una impermeabilización estanca.

Claves para incluirla en el cuarto de baño

Si estás valorando incluir una ducha de obra en tu vivienda, el primer paso es estudiar las características del espacio. Este tipo de duchas pueden adaptarse a diferentes tamaños y formas, pero su diseño debe resolver correctamente la evacuación del agua.

También conviene prestar atención al desagüe. Los sistemas lineales, por ejemplo, permiten situarlo junto a una pared y facilitan determinadas composiciones de pavimento, mientras que otras soluciones pueden adaptarse mejor a otros espacios con formas diferentes.

El revestimiento es otra oportunidad para aportar estilo. Utilizar el mismo pavimento dentro y fuera de la ducha genera continuidad visual, mientras que cambiar de material, formato o textura permite convertir esta zona en un elemento decorativo destacado.

Por último, hay que elegir materiales adecuados para un espacio húmedo y prestar atención a posibles deslizamientos. El Código Técnico de la Edificación establece requisitos específicos de resbaladicidad para los suelos de los baños y, en determinadas condiciones, para las zonas de ducha sin placa.

Principales ventajas de instalar una ducha de obra

A continuación, quiero contarte las que considero principales ventajas de instalar una ducha de obra en tu cuarto de baño:

1.- Libertad de diseño: es probablemente una de sus mayores virtudes. Al construirse en el propio espacio del baño, permite aprovechar rincones, adaptar dimensiones y crear una composición coherente con el resto del baño.

2.- Mayor continuidad estética visual: al eliminar el cambio entre el suelo del baño y el suelo de un plato de ducha convencional, el espacio puede percibirse más uniforme y despejado, especialmente cuando se emplea el mismo revestimiento.

3.- Más personalización: colores, formatos, materiales, desagües y elementos como hornacinas o bancos pueden integrarse en el proyecto desde el principio.

4.- Menos barreras arquitectónicas: una ducha correctamente diseñada facilita el acceso al eliminar determinados cambios de nivel, aunque la solución concreta deberá responder a las condiciones de accesibilidad y seguridad aplicables a cada proyecto.

Una solución funcional que también aporta carácter

La ducha de obra demuestra que funcionalidad y estética no tienen por qué competir y que este tipo de duchas resultan igual (incluso diría que más) funcionales que un plato de ducha tradicional, además de resultar también más bonitas y estilosas visualmente.

Por eso, cuando se plantea la construcción o la reforma del cuarto de baño, no basta con elegir revestimientos bonitos o decidir si prefieres incluir una bañera o una ducha: es importante estudiar conjuntamente distribución, pendientes, impermeabilización, evacuación y materiales.

Acudir a un estudio de arquitectura especializado en proyectos de construcción, reforma y rehabilitación como Miguel Ángel Calvo Arquitecto puede aportarte precisamente esa visión global, integrando las decisiones técnicas y estéticas desde las primeras fases del proyecto para conseguir un baño pensado para durar y disfrutar.

Además, recuerda que desde mi estudio también nos encargamos de tramitar la licencia de obras en Barcelona para que no tengas que estar pendiente de realizar estas gestiones administrativas. ¡Solicítanos un presupuesto si quieres construir o reformar tu vivienda!

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